Yo no tengo la culpa

No, no, no, no, no, no y no. Yo no tengo la culpa, no puedo ser yo el de la culpa, pero temo tener que escribirlo y no decírselo en la cara, y ¿A quien?

Tengo la manía de echarme la culpa, de decir, si, soy yo y punto… pero no, no tengo la culpa, nadie la tiene, solo fue comodidad, fue no hacer las cosas, por detrás del muro vislumbro esa sonrisa irónica que dice que quieres un cambio pero te sientas a esperarlo igual que otros. No, no eres así, no seré un juguete que puedas manipular a tu antojo, no tengo ganas de seguirte, quiero desgarrar este trozo de piel de mi alma, quiero aguijonear mis órganos sensibles, inundarme en agua, comida y emociones. Basta, muévete, sonríe. No tienes la culpa, de nada. No hay que apuntarnos con el dedo incriminador, nadie hizo nada.

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Lo que dicen los sueños

Acertaste querida conciencia, juro que diste en el de 10 dentro del tablero de puntaje. Quisiste despertarme de mi falsa ilusión, mostrándome aquella dama que por la noche me hace perder la visión, la destrucción de cada neurona podría ser en parte culpa tuya, pero más mía por aquel sujeto que en lucidez la mira con ojos de extraño niño mirando la golosina detrás del vidrio… baboso. Como es que soy capaz de soñar tal calaña, te extraño, quiero verte, escuchar tus estupideces, y no quiero fantasear ni desearte, solo te extraño. O me quiero convencer quizás de que tus palabras de “Me gustan mas altos”, me afecta tanto que intento por cualquier medio ser más alto de otras maneras. Es un desafío, en fin, tratar ahora de dilucidar cada rama que de este árbol nace, es una barbaridad del porte de un átomo, indestructible e inamovible. Te tengo dentro de cada pestaña, en cada burbuja que explota antes del gran sueño lucido, en cada partícula del humo que podría exhalar si fumase. Miraba tu cara, te abrazaba, y en el abrazo me acordé de otro sueño, pero que no le di tanta importancia pues tu, eras mas importante. Tu sonrisa, todo lo que me gusta de ti estaba en el sueño, apuesto que tu has tenido uno siquiera, pues es intenso como son las ganas de verte, que dudo que mi energía no viaje hacia a ti para verme… o es que solo por ser hoy, que se suponía que probablemente íbamos a vacilar juntos, que mi mente se prepara para verte, solo que ahora cancelé todo plan, pues prefiero quedarme en casa y cumplir lo que quiero hacer que lo que me dicen otros que podría hacer. Es ilógico quererte, no quisiera hacerlo pero no puedo controlarme, y si quiero aprender a dejarme llevar y aceptar lo que soy, entonces debo aceptar que quererte es algún paso necesario hacia algo más trascendental. No tengo convicciones tan firmes aún, pero persigo las ganas de tenerlas, persigo esa anonimidad que tanto anhelo. Te quiero, por eso me tienes así, me tienes escribiendo lo que las nubes ocultan, escribo secretos que el cielo me cuenta, que las estrellas me dicen, secretos que obviamente tu tienes en tu cuerpo y tu conciencia, estoy seguro que si pudiese estar escuchándote hablar todo un día, podría enamorarme, nose, solo divago entre palabras dentro de un teclado que mucho tiene para entregarme, solo que ya, no estoy listo, entiendo y comprendo que ahora con dinero podré verme bien, pues ustedes mujeres se arreglan bastante, porque yo no podría hacer lo mismo si quiero acercarme a ti, y si me viese bonito, ¿Me aceptarías? No lo sé, mi actitud seguirá siendo la misma. Un abrazo, te lo manda tu anónimo.

Tonto eres tú

Me inmiscuyo en la odisea, en esa valentía no pospuesta. Me adentro en la raíz de una burbuja, que al explotar libera endorfinas hacia un cerebro, que ríe, llora y siente como ninguno. Diferencias abismantes cuando tengo una letra en el ojo, esa pupila que me hiciste leer y que gritó a la vez cuando descubrí la voz que ocultabas. Cansa sabes, todo cansa cuando el ratón corre más que la tortuga de mis dedos, cuando el tigre ruge más que el león, pues la justicia es destruida con la cobardía de la hebra que ahorca mi cuello, esa arena suave y oscura, que tiene de suave como de tempestad, que sin protección también puede matarte. El éxito es una luz dentro de otra luz, y eternamente sentiré que el aire se inmiscuye nuevamente dentro de una virtud poco aprendida, que no nace contigo, es una habilidad, es un compromiso, sabes que la tienes cuando no temes el paso que da tu pie. Un cuerpo rico en vitaminas, y minerales, suele tener erosiones y terremotos como el planeta en el cual me explayo, tiene su capa de ozono, que sin capas, sería demaciado humilde, y tanto hace mal. Un día encontré una cueva tan oscura que su sonido me enamoró, queriendo entrar, di los pasos necesarios, y en el interior el cielo volvió a brillar, y no entendía si al entrar volvía a salir o si estaba saliendo ya de una cueva, paradójicamente corría hacia el lado y no de frente, las físicas cambiaron para mí, un beso lanzado al aire fue un desgarro al cuerpo, desgarrado completamente por el amor que yo mismo me envolvía, sufría sin saber la razón de eso, luego cambio mi perspectiva, el dolor apaciguado me habla con una voz tersa, pulcra y además en la ilusión e imaginación comienza un brote de una semilla que antes yo también planté, cielos rojos comenzaron a hablar en un color azul, el rojo era diferente cuando quería sentir, y cuando no también. Toda la paradoja dentro de esa burbuja explotada, todo aquello en solo un glóbulo que transporta oxigeno al planeta, al cuerpo eterno, a la efímera solución sacada del mar, que años atrás fue solo una molécula, un átomo. Energías fluían de mi, algo decía nirvana, yo decía “quiero irme”, y sin más volví del sueño, que complicadamente tenía a la mente y a la conciencia conectada me hacía emocionarme de alegría, sentía que era suertudo al conocer esta realidad y la anterior soñada.

El niño

Querido lector, anónimo e invisible. Hoy traigo la historia, del niño que creció como todos, en su época chilena. 10 años tenía este chico, así lo recuerdo, algo desgastado  con su ropa, se le habían acabado las palabras, y solo le quedaban aquellas que servían de respuesta para una interrogante cualquiera. En sus manos albergaba ideas y metas, a su edad otros niños pensaban en jugar, patear el balón, y este chico, si mal no recuerdo, se encerraba a escribir poesías a su vida, escribía su rutina, no dudo que jugara unos juegos, pero su pasatiempo era escribir lo que fuese. Ahora tiene 12, y tiene unas heridas en la boca, en el cuello y la espalda, ¿Me pregunto que le habrá pasado?

Su familia consta de padres biológicos, y dos hermanos menores, el resulta ser el mayor en esta historia. Si me pidiesen describir los sentimientos de aquel chico, diría que una enorme amabilidad alberga en su corazón, las ganas de ayudar, de aprender, le encanta conocer habilidades nuevas, se siente completo cuando hace algo bien… solo que es el único quien observa las cosas, en su alrededor abunda el desamparo, la ira, los cambios en la postura de desiciones, y eso lo entristece un poco, el no quiere cambiar su forma de ser, los ama todavía.

Tiene 12 todavía, va a cumplir 13 y en su cabeza llena de ideas, una nueva y totalmente desconocida le comienza a picotear cual carpintero a la tabla, así de fuerte. Su padre trabaja demasiado, se da cuenta de eso, de la ausencia que provoca en casa, del poco dinero que entra, la comida, la ropa, y además comienza a mirar a su madre de otra manera, ve que sus actos no tienen relación con sus palabras, ¿Golpear es amar? Para el fue complicado obtener estos datos e interpretarlos, no sabía de donde sacar fuentes para aprender a respetar lo que significaban y además no interponer una emoción en lo que respecta a una desición. Decidió evitar a su madre y a su padre, a decir lo necesario, pero en su boca ya no hubo más te quieros en las noches, no hubo un “Que dios te bendiga”, pues el también entró en la ecuación del cuestionamiento. Tiene 13 ahora, en su cumpleaños del cual no se puede quitar, su madre lo castiga por romper unos platos, y además es la primera vez que responde agresivamente ante un golpe demasiado agresivo hacia su persona, ¿Debía temerle a su madre y no amarla? Un sentimiento contradictorio, en todos lados escuchaba que a una madre se le ama y respeta, pero no sentía que ella mereciese eso, no sabía bien que hacer, asique decidió hacer algo que tenía entre manos, pero no se atrevía todavía, cortarse la piel en líneas de 7 cm aprox. La Primera vez que lo hizo, un escalofrío sintió por su espalda, pero solo eso, el sabía que los golpes dolerían más y que escupir palabras sin sentido también.

Su padre no se entera jamás de esto por unos años, la madre sospecha pero se distrae rápidamente en otras cosas sin importancia, y el chico por su pare sigue cortandose, pero ahora no le basta con tener el antebrazo lleno de cortes, ahora piensa en suicidarse. Aquel niño de 12, amable y cortés que todos amaban, donde fuese lo respetaban por sus modales, ahora es introvertido, se encierra, se corta y piensa en el suicidio como una forma de escape, para no enfrentar a su dudosa pero querida madre, el amor es algo complejo, no lo entiende aún y es por eso que decide no hacer nada, por el momento.

tonterías, no he sido yo!

NO HE SIDO YO, me robó mis pensamientos, me ha tomado rehén de mi propia realidad, no puedo pensar algo sin que el lo sepa, estoy en laberintos cognitivos todo el tiempo, mi segunda personalidad. El escucha, y habla poco, se cree fuerte y no termina lo que empieza, me deja encerrado en sus errores, en los mismos, aquellos que tienen cierta influencia, solo espero de mi mismo quitarme ese hábito. Tengo insuficiencia de cosas que siento revividas pero por su propia culpa, es brillante la manera que tiene para enamorarse y yo mirando, el espectador, sin valentía para enfrentarlo. Decirle que no a una belleza, claro, … belleza…. hermoos,a,a,… CAAALLAATEEEE, deja de manifestarte contra mi, no eres lo que quiero ser. No te tengo miedo, haré de ti una mejor virtud, alguien digno y respetuoso entre sus pares. No tendré gente como tu, no dejaré que el miedo me arrebate lo que por esfuerzo me merezco, lo conseguiré.

Si caes, no vuelvas por mí.

 

No vuelvas, ya nadie te representa, hasta el más grande ídolo, termina tras las rejas. Escuché que te gustan las tocatas lentas, y en tu vestimenta, no te atreves a cuidarte ni con metralleta. Cuando quisimos jugar paletas, la pelota faltaba en tu cartera, no encontraba canales ni caretas, faltaban las manos gigantescas. No pierdas de vista el cuarto, que tan regordete ésta, cuando faltes y estés en cleta, ni la más mínima posibilidad, ni la peor treta, te salvarán de tu destino, pequeño pelotudo cometeta. Hasta cuando piensas leer historietas, vive tu vida miserable mierda, acaso crees en la inmortalidad, me reiré en tu cara, con la boca bien abierta. No me des payasadas, no vengas con tus palabras hambrientas, que el amor y la pena, me tienen seca, no abriré la puerta, no dejaré nada a ciegas, la luz va a guiarte, pero será la oscuridad tu pasaje a marte. Si caes, no me mires, si vuelves no me sigas, si me hablas no me escupas, si te ríes no te enamores, si me alcanzas no me estorbes, si me amas… no te vuelvas torpe. Si me duermes, pretende encender la luz que he escondido, el castillo será fino, el hilo cortado mi destino, cuando sangre, quita la escoria del camino, la tierra va encima, las nubes por debajo de mí, no perderé más filo y cortaré el péndulo, del tiempo y sus críos. Un corazón late si me río, unos ojos brillan con mi hastío, cansado de vivir brillo con el frío, puliré este oscuro pasaje, donde vierto el brebaje de un niño, si me pierdo, y me buscas, si no encuentro lo que tu buscas, si me hablan lo que yo no me dije, si hago lo que nadie dijo que hice, olvidaré el moribundo dolor, a pesar del ardor, en mi cuello a fuego el babor, y en el suelo estará aquel duelo, vistiendo una falda de cuerpos, todos sus piernas abriendo, desfilando por el frente, todos mirando, todos ardiendo, te verán entre la escoria, y tu queriendo hacer historia. Si te caes, no te levantes, perder el tiempo, es perder el conocimiento, tanto tiempo siendo, tanta muerte persiguiendo. No me busques cuando te encuentres.

¿Cuando perdí la cabeza?

La noche cae siempre de la mano conmigo, tengo una amistad férrea, es inevitable ya el oler el aire enrarecido por mis emociones inconexas. No tengo el poder para poner la atención en ellos, todavía la inmadurez vive en mi, queriendo conocerlas, sufro en el proceso, y duele saber que corresponderme es lo mismo que esperar un te quiero de tu parte. ¿Porqué me buscas? Hace tiempo que seguía así, y la desición estaba tomada, el acuerdo fue mutuo… y todavía insistes en nombrarme en la penumbra de mi ocaso. Comienza el otoño y la necesidad de calor corporal es caótica, pido placar mi ausencia y suplirla de mí, quiero sentirme solo, no estar amarrado a una emoción no correspondida, ni menos verte, por que sigues llenándome de ti, me haré el fuerte, pero mira mis ojos, por un minuto descubre, que tan frágil soy, y cuanto daño me haces. Si no podré amarte, pues entonces me alejaré, que es el amor si no una fiel desdicha propia. Amar a esta edad, no sentirme motivado, perderme en mis pensamientos, rebuscadas las formas de verte, aceptar el hecho de que te gusta otro, y mediando entre el abandonarte para siempre, o evitarte y que de alguna manera te alejes por tu cuenta de mí. Hasta en las finales, me preocupa el dañarte, el ser tan canalla y darte la espalda, quizás brindar la apuñalada a mi cuerpo, sangrar mientras decido que, en verdad, no quiero verte si no vas a arriesgarte por mí, que mis sentimientos son poco cuando de amarte se trata, que por ser yo, y no el, es la razón de tu indiferencia, para ti soy una gran persona, divertida y muchas cosas, aunque al parecer solo es la emoción de alguna atracción del momento, nada trascendente ni duradero, soy lo mismo que un festín, glotonería.